¡Buenos días! 🌞
Hoy quiero compartirles un poquito de mi vida creativa. Una de las partes más importantes que tenemos todas las personas que creamos con nuestras manos es nuestro espacio de trabajo.
Normalmente en redes sociales siempre vas a encontrar fotos como la primera de este post, un espacio super ordenado y listo para trabajar, aunque la realidad sea usualmente completamente distinta, un espacio lleno de nuestros materiales y herramientas, probablemente desordenado en donde el caos que cualquiera ve es, en realidad, nuestra forma de orden durante la creatividad.
En mi caso yo tengo dos espacios fijos para crear. El primero (el que ven arriba) es mi escritorio de caos (ordenado y limpio para la foto), normalmente hay más de un proyecto encima del escritorio, probablemnete algo tejido y el resto cosas de tarjetería o scrapbook, incluso tal vez algunos doodles; estar aquí suele significar que estoy escuchando un audiolibro mientras voy creando.
El segundo (la foto de abajo) es el escritorio donde está la compu, la impresora y la Cameo; este lugar se mantiene (en general) más ordedado pero es donde prefiero tejer porque puedo sentarme a ver series o películas mientras tanto, además es un lugar más céntrico en la casa, entonces me es más fácil hacer un refill de café si es necesario. También es donde me caben proyectos más grandes como el que ven en la foto.
A veces mi espacio artístico se mueve en una canasta hasta la mesa del comedor o la mesita de café de la sala, en días de lluvia podría ser totalmente factible que me encuentren tejiendo en mi cama escuchando algún audiolibro interesante y lleno de giros de trama inusuales.
Cosas que no pueden faltar en mi rincón:
📏 Todos los materiales que voy a usar: trato de agarrar todo de una vez para no tener que estar buscando intensamente algo en medio de la inspiración. Por supuesto que no siempre se puede y a veces el mismo proceso creativo te hace ir a buscar más material, pero dentro de lo posible, trato de tener todo cerca.
🍵 Bebida: depende del día y el clima la bebida puede ser fría o caliente, pero en general para sentarme a crear prefiero un café con leche o un chocolate caliente. Me reconfortan y me ayudan a concentrarme.
📺 Sonido de fondo: puede ser cualquier cosa que (y tal vez esto les suene raro a unos y totalmente normal a otros) me ayude a mantener la parte del cerebro con preocupaciones ocupado mientras la parte creativa se concentra en inventar, crear y armar. Música, audiolibros, series o películas, todo sirve, inclusio un chismecito.
Recuerda que para empezar a explorar tu creatividad, basta con un espacio pequeño que te llene de inspiración y te permita explorar todas tus ideas.
¿Tenés un espacio artístico favorito? Cuéntamelo en los comentarios. 💬